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Eficiencia y ayudas

Cómo leer la etiqueta energética del aire acondicionado

La etiqueta da la clase, el SEER (frío), el SCOP (calor), el consumo anual orientativo y el ruido. Cómo comparar con ella y por qué la clase no basta.

La etiqueta energética de un aire acondicionado doméstico te da cuatro datos: la clase de eficiencia, el SEER (cuánto rinde en frío), el SCOP (cuánto rinde en calor) y el nivel de ruido. Con ellos puedes comparar dos equipos de la misma potencia sin que te cuenten nada. Pero ojo: la clase por sí sola no basta para decidir.

Lo importante es saber qué mide cada dato y con qué condiciones. Una etiqueta no te dice cuánto vas a gastar tú, sino cuánto gastaría un equipo en unas condiciones estándar. Sirve para comparar entre equipos, no para adivinar tu factura.

Qué lleva la etiqueta

La etiqueta europea de los equipos de aire acondicionado domésticos reúne estos elementos:

  • La clase energética. Una escala que va de A+++, la más eficiente, a D. A mayor clase, más eficiente.
  • El SEER, que mide la eficiencia del equipo en modo frío durante toda la temporada de refrigeración.
  • El SCOP, que mide la eficiencia en modo calor durante la temporada de calefacción. Solo aparece en equipos que dan calor, es decir, con bomba de calor.
  • El consumo anual orientativo, en kWh, calculado con un número de horas estándar de funcionamiento.
  • El nivel de ruido en decibelios de la unidad interior y de la exterior.

Si el equipo da calor, la etiqueta incluye además un mapa de Europa con las zonas climáticas.

SEER y SCOP: qué miden y cómo se leen

Los dos son un cociente: cuánta energía útil da el equipo (frío o calor) por cada unidad de electricidad que consume. Cuanto más alto el número, mejor, y se nota en el consumo.

El SEER se refiere al frío y el SCOP al calor, y por eso son dos números y no uno. Un equipo puede ser muy bueno en frío y más normal en calor, o al revés. Si usas el aire sobre todo en verano, fíjate más en el SEER. Si lo usas también para calentar, mira los dos; tienes más sobre eso en calentar la casa con el aire acondicionado.

El SCOP se declara para una temporada media, y puede venir también para zonas más cálidas y más frías, con el mapa de Europa que aparece en la etiqueta. Esto importa porque el calor que da un equipo depende de lo frío que sea el exterior. Si vives en un clima templado como el de la costa, la cifra de la zona más cálida suele acercarse más a tu realidad que la de la temporada media.

El consumo anual y el ruido

El consumo anual orientativo en kWh se calcula con unas horas estándar de uso. Tus horas reales serán otras: más en un local, menos en una segunda residencia. Úsalo para comparar dos equipos entre sí, no para estimar tu gasto. Para hacer un cálculo con tus propios números, tienes el método en cuánto consume un aire acondicionado.

El ruido viene en decibelios, uno para la unidad interior y otro para la exterior. Cuanto más bajo, más silencioso. En un dormitorio importa la interior; en un patio o junto a una ventana vecina, la exterior. Qué hacer cuando un equipo hace ruido lo tienes en ruido del aire acondicionado.

Cómo comparar dos equipos con la etiqueta

Sigue estos pasos:

  1. Compara la misma potencia. Dos equipos de potencia distinta no son comparables: el más grande consume más aunque sea más eficiente.
  2. Mira el SEER y el SCOP, no solo la letra. Dos equipos de la misma clase pueden tener cifras distintas.
  3. Comprueba el ruido de la unidad interior y de la exterior, según dónde vayan.
  4. Revisa el consumo anual orientativo, solo como comparación entre ambos.
  5. Pregunta por la instalación y el mantenimiento, porque no vienen en la etiqueta y pesan en el resultado.

Por qué la clase sola no basta

La letra es un resumen, y un resumen pierde información. Tres razones para no quedarte solo con ella:

  • Un equipo de clase alta pero mal dimensionado gasta más que uno bien calculado. Si la máquina es grande para la estancia, arranca y para continuamente y no rinde como dice la etiqueta.
  • La instalación pesa tanto como el equipo. Un tubo mal tirado, una unidad exterior donde no ventila o un mantenimiento descuidado estropean el rendimiento de cualquier etiqueta.
  • Tu uso no es el estándar. Las horas de la etiqueta no son las tuyas.

Elegir bien es combinar la etiqueta con una potencia correcta, que puedes orientar con la calculadora de frigorías, y con una buena instalación.

La etiqueta y el certificado energético de la vivienda

No confundas la etiqueta de un aparato con el certificado energético de la vivienda. Son dos cosas distintas, aunque se relacionan: el equipo de climatización influye en la letra del certificado. Está explicado en certificado energético y climatización.

Qué hacer ahora

Si estás comparando equipos, pide la etiqueta de cada uno y apunta SEER, SCOP y ruido en una tabla de tres columnas, solo con equipos de la misma potencia. Si tienes dudas sobre cuál encaja en tu vivienda, escríbenos por contacto con los metros y la orientación, y te ayudamos a elegir.

¿Tu caso no encaja con lo que has leído? Cuéntanoslo y te decimos qué haríamos.

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