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Mantenimiento

Cada cuánto hay que hacer el mantenimiento del aire

En una vivienda, una revisión al año antes del verano es una buena referencia. Qué incluye, cuándo hacerla más a menudo y qué exige la norma en locales.

En una vivienda, una buena referencia es una revisión profesional al año, antes del verano, y los filtros limpios por tu cuenta entre una y otra. Es una recomendación nuestra, no una cifra de ley: sirve como punto de partida para un hogar de la costa y se ajusta según cómo uses el equipo y dónde viva.

Si estás en primera línea de playa o usas el aire muchas horas al día, conviene revisarlo más a menudo. Y en un negocio, la frecuencia la marcan las horas de uso y, en algunos casos, la normativa. Abajo lo desglosamos.

Por qué una revisión al año

Un aire acondicionado es una máquina que trabaja con agua, polvo, electricidad y un circuito de gas cerrado. Casi nada de eso se ve desde fuera, y casi todo se degrada despacio: una batería que se ensucia, un desagüe que se va tapando, una conexión que se afloja con las vibraciones.

Lo que busca la revisión no es solo evitar averías. Es detectar a tiempo lo que luego sale caro o incómodo: el olor que empieza (por qué huele mal el aire acondicionado), el goteo que aparece, o el equipo que consume más de lo normal sin que sepas por qué.

Antes del verano porque es cuando más lo vas a necesitar. Una avería en pleno julio te deja sin aire en el peor momento y con el calendario de los técnicos más cargado.

Cuándo conviene hacerlo más a menudo

La referencia anual es un punto de partida. Hay situaciones que piden más frecuencia:

SituaciónPor quéQué conviene
Primera línea de costaEl salitre ataca las aletas y los tornillos de la unidad exteriorRevisión más frecuente de la unidad exterior
Uso intenso o diarioMás horas de funcionamiento, más polvo y humedad acumuladosFiltros más a menudo y revisión profesional más frecuente
Mascotas, obras cerca, polvoLos filtros se saturan antesFiltros con más frecuencia
Segunda residenciaMeses parado, desagüe seco, posibles bichos en la unidadRevisión antes de la primera puesta en marcha
Local o negocio abierto al públicoEl equipo trabaja muchas horas y no puede fallarSegún horas de uso: plan de mantenimiento

Sobre el efecto de la costa, tienes la explicación completa en salitre y aire acondicionado en la costa.

Qué incluye una revisión profesional

Una revisión seria no es echar un vistazo y ponerle una pegatina. Debe cubrir, como mínimo:

  • Filtros: estado y limpieza.
  • Batería y bandeja de la unidad interior: suciedad, moho, restos acumulados.
  • Desagüe: que el agua corre bien, sin tapones ni fugas.
  • Turbina: limpieza y estado del ventilador interior.
  • Unidad exterior y su batería: suciedad, aletas dobladas, corrosión, ventilador.
  • Conexiones eléctricas: apriete, estado de los bornes y de los cables.
  • Presiones y temperaturas de trabajo: comprobar que el circuito de gas trabaja dentro de lo normal, sin abrirlo si no hace falta.
  • Soportes y tornillería: que la unidad exterior sigue bien sujeta y sin vibraciones.
  • Prueba en frío y en calor: que el equipo arranca, enfría y calienta como debe.

Fíjate en que ninguna de esas tareas es de las que puedes hacer tú, salvo los filtros. Y si en la medición de presiones apareciera una pérdida de gas, ese es otro capítulo: recargar el gas no es la solución sin reparar antes la fuga.

Lo que tienes que hacer tú entre revisiones

La revisión anual no sustituye a lo básico. Lo que sí te toca a ti es limpiar los filtros con regularidad, sobre todo en temporada de uso intenso. Es la tarea más sencilla y la que más influye en cómo trabaja el equipo; tienes el procedimiento en cómo limpiar los filtros del aire acondicionado.

También conviene que vigiles las señales: olor nuevo, ruido distinto, goteo dentro de casa o un equipo que tarda más en enfriar. Si aparece alguna, no esperes a la revisión anual: pide que lo mire un técnico.

Locales, negocios y edificios

En un comercio, una oficina o un edificio, la frecuencia deja de ser solo una cuestión de buen criterio. El reglamento de instalaciones térmicas de los edificios fija obligaciones de mantenimiento que dependen de la potencia instalada. Es decir, no son las mismas para un local pequeño que para uno con varios equipos o una instalación grande.

No hace falta que te aprendas el reglamento. El instalador te dice cuáles te aplican, con qué periodicidad y qué documentación conviene guardar. Lo importante es que lo preguntes al empezar, no cuando llegue una inspección.

Para negocios, la lógica es otra: un equipo que da servicio a clientes durante muchas horas no puede permitirse fallar en plena temporada. Por eso trabajamos con planes de mantenimiento adaptados a las horas de uso de cada local. Tienes más sobre cómo lo planteamos en mantenimiento para empresas y en mantenimiento para comercios.

Qué hacer ahora

Si no recuerdas cuándo fue la última revisión de tu equipo, probablemente toca. Pide cita antes de que empiece el calor, cuando hay hueco, y no cuando ya lo necesitas a diario. Mientras tanto, limpia los filtros.

Si tienes un negocio, pregunta cuánto suma la potencia instalada de tus equipos y qué mantenimiento te corresponde. Escríbenos desde servicios y te lo concretamos: trabajamos con técnicos propios, de lunes a sábado, de 8:00 a 19:00, en toda la Costa del Sol.

¿Tu caso no encaja con lo que has leído? Cuéntanoslo y te decimos qué haríamos.

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