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Mantenimiento

El aire acondicionado no enfría: causas y qué mirar

Si tu aire no enfría, empieza por el mando y los filtros. Estas son las causas en el orden en que conviene comprobarlas y cuáles son de técnico.

Cuando un aire acondicionado deja de enfriar, muchas veces la causa es la más simple: el mando está en un modo que no es frío, la temperatura pedida es demasiado alta o los filtros están saturados de polvo. Esas tres cosas las compruebas tú en cinco minutos y sin herramientas. Si no es ninguna, quedan causas que sí requieren técnico: una fuga de gas, un ventilador exterior parado o un fallo eléctrico.

Lo importante es el orden. Primero lo que no cuesta nada, después lo que depende del entorno del equipo y solo al final lo que exige abrir el aparato. Y una regla que no cambia: nunca abras la unidad exterior ni toques la parte eléctrica. Esa parte es del técnico.

Lo que compruebas tú, en este orden

1. El mando y la consigna

Parece una broma, pero pasa a menudo. Mira que el equipo esté en modo frío y no en ventilador, deshumidificar o calor. En ventilador mueve aire pero no enfría; en deshumidificar baja la humedad, no necesariamente la temperatura (hay una explicación en el modo deshumidificar y la humedad). Comprueba también que la temperatura pedida es menor que la de la estancia. Si pides una consigna igual o superior a la de la habitación, el equipo se para, y eso no es una avería.

2. Los filtros

Un filtro lleno de polvo corta el paso del aire. El equipo sigue funcionando, pero casi no llega aire frío a la habitación, y en casos peores la batería se hiela. Provoca muchos síntomas y es lo más barato de resolver. Cómo se limpian, paso a paso, en limpiar los filtros del aire acondicionado.

3. La unidad exterior

La máquina de fuera necesita soltar el calor que saca de casa. Si no puede, el equipo no enfría. Mírala sin tocarla:

  • Que no esté pegada a una pared o encajonada en un hueco sin ventilación.
  • Que la rejilla no esté tapada por ropa, plantas, un toldo o un cerramiento.
  • Que no le dé el sol de lleno todo el día: una unidad al sol directo rinde menos.
  • Que el ventilador esté girando cuando el equipo trabaja. Solo mírala desde fuera: si no gira, no intentes arreglarlo.

Si no sabes si tu unidad está bien situada, en dónde poner la unidad exterior tienes los criterios.

4. Puertas, ventanas y carga de la estancia

El equipo puede estar perfecto y aun así no ganar la partida. Una puerta a la terraza abierta, una ventana entreabierta o una estancia con un gran ventanal a poniente, donde el sol entra de tarde, suman mucha carga de calor. Cierra, baja persianas y toldos y observa si mejora. Si solo falla a ciertas horas, la causa es la carga, no el equipo.

Si nada de eso lo explica

5. El equipo es pequeño para la estancia

A veces el aparato nunca enfrió lo suficiente: se instaló una potencia justa o corta para la estancia, o la estancia cambió (se tiró un tabique, se abrió un ventanal). Lo reconoces porque funciona sin parar, enfría un poco y no llega nunca. Puedes hacerte una idea con la calculadora de frigorías, y si dudas de las unidades, la guía de frigorías, BTU y kW te las explica.

6. Falta de gas por una fuga

El gas refrigerante no se gasta: si falta, hay una fuga. Los síntomas se parecen a los de los filtros sucios, y por eso va después de ellos: enfría poco, la tubería fina se cubre de escarcha y la unidad interior gotea. No se arregla "rellenando", se arregla buscando y reparando la fuga, y solo lo hace personal con certificado de gases fluorados. Todo el detalle, en recargar el gas del aire acondicionado.

7. Averías de técnico

Si has descartado lo anterior, lo que queda ya no se comprueba en casa:

  • Ventilador exterior que no gira, por el motor o por el condensador de arranque.
  • Compresor que no arranca, o que arranca y se para enseguida.
  • Sensor de temperatura que mide mal y confunde a la placa.
  • Placa electrónica con un fallo.

Todas implican manipular la parte eléctrica del equipo, así que se dejan a quien tiene herramienta y formación para hacerlo con seguridad.

Resumen: qué haces tú y qué no

CausaCómo se notaLo miras tú / técnico
Modo o consigna equivocadosSale aire, pero no fríoTú
Filtros suciosPoco caudal de aireTú
Unidad exterior tapada o al solRinde menos en las horas de más calorTú, solo mirar y despejar
Puertas abiertas, mucha cargaMejora si cierras y bajas persianasTú
Equipo corto para la estanciaNo llega nunca a la temperaturaTú orientas; decide un técnico
Fuga de gasEscarcha, gotea, enfría pocoTécnico
Ventilador, compresor, sensor, placaNo arranca o se para soloTécnico

Qué hacer ahora

Haz esta secuencia, en este orden: mando, filtros, unidad exterior, puertas y persianas. Si tras eso el equipo sigue sin enfriar, apágalo y no lo dejes funcionando durante días: un equipo con poco gas o con un ventilador parado trabaja forzado y se estropea más.

Entonces pide una reparación y dinos qué has comprobado y qué síntomas ves (si hay escarcha, si gotea, si la unidad de fuera gira). Trabajamos con técnicos propios en toda la Costa del Sol: te decimos el precio de la visita antes de ir, el de la reparación tras el diagnóstico, y solo seguimos adelante si tú lo apruebas.

¿Tu caso no encaja con lo que has leído? Cuéntanoslo y te decimos qué haríamos.

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