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Eficiencia y ayudas

A qué temperatura poner el aire acondicionado

En verano, entre 24 y 26 °C; en invierno con bomba de calor, en torno a 20-21 °C. Bajar a 18 no enfría antes: solo gasta más y te pasa de frío.

Como recomendación nuestra, en verano pon el aire acondicionado entre 24 y 26 °C. En invierno, si lo usas como calefacción con la bomba de calor, en torno a 20-21 °C. Con esas consignas mucha gente está cómoda y el equipo trabaja sin forzarse.

No es una cifra mágica ni una norma: es el punto en el que se junta confort y consumo razonable. Si con 25 °C estás bien, no hay motivo para bajar más. Y si de verdad te cuesta, lo habitual es que el problema no sea la consigna, sino la humedad, el sol que entra o el reparto del aire.

Por qué no sirve poner 18 para enfriar antes

Es un error muy común. Se entra en casa con calor, se pone 18 °C «para que baje rápido» y se espera. Pero el equipo no enfría más rápido porque le pidas una temperatura más baja. La consigna es el punto donde el equipo se detiene, no la velocidad a la que trabaja.

Lo que ocurre en realidad:

  • Al arrancar, el equipo ya da todo el frío que puede, pidas 18 o pidas 24.
  • Con 18 de consigna, tarda más en llegar a ese punto y sigue funcionando mucho más tiempo, así que gasta más luz.
  • Cuando por fin baja la estancia, estás pasando frío y acabas subiéndola a mano.

Si quieres que la estancia esté fresca cuando llegues, no bajes la consigna: enciéndelo antes o programa el encendido. Es más cómodo y más barato que forzarlo. Si te interesa saber cómo se traduce esto en tu factura, lo explicamos en cuánto consume un aire acondicionado.

La temperatura del mando no es la que hay en la estancia

Otro detalle que despista. El número que ves en el mando o en la pantalla es la consigna, lo que pides. La temperatura real de la estancia la mide un sensor que está dentro de la propia unidad interior, normalmente en la parte alta, cerca del techo.

Y el aire caliente sube. Eso significa que el sensor puede leer algo distinto de lo que notas tú sentado en el sofá o tumbado en la cama. Si el equipo está encima de una puerta, junto a una ventana al sol o justo sobre una lámpara, su lectura se desvía todavía más.

Por eso los mismos grados del mando se sienten distintos de una estancia a otra. Antes de tocar la consigna una y otra vez, prueba a ajustar el aire con las lamas y la velocidad del ventilador. Si el equipo está mal colocado y siempre pasa lo mismo, es una cuestión de instalación y se puede valorar.

La sensación depende de más cosas que los grados

Dos días a la misma temperatura pueden sentirse muy distintos. Influyen sobre todo dos factores:

  • La humedad. Con el aire cargado, 25 °C se sienten pegajosos. Con el aire seco, esos mismos grados son agradables. En la costa, en días templados y húmedos, a menudo lo que agobia no es el calor sino la humedad. Para eso hay un modo concreto, que explicamos en modo deshumidificar y humedad.
  • La velocidad del aire. Una corriente que te da directamente enfría la piel mucho más de lo que dice el termómetro. Con el ventilador alto y el chorro apuntando a ti, 26 °C se sienten bastante más frescos. Con el ventilador en automático o bajo y las lamas orientadas al techo, la misma consigna se siente más suave.

Antes de bajar la consigna, prueba a tocar esos dos mandos: modo y ventilador.

Consigna recomendada según la situación

Esta tabla resume lo que recomendamos en cada caso. Son puntos de partida, no reglas: ajusta uno o dos grados a tu gusto.

SituaciónConsigna recomendadaModo y ventilador
Día de calor, con gente en casa24-26 °CFrío, ventilador en automático
Noche en verano25-26 °C, o la que prefieras en la zona alta del rangoFrío o modo noche, ventilador bajo
Día templado y húmedo25-26 °CDeshumidificar (la gota), ventilador lento
Invierno con bomba de calor20-21 °CCalor, ventilador en automático
Estancia vacía unas horasApagar, o subir la consignaProgramar el encendido antes de volver

Sobre la noche tenemos una guía aparte con consejos prácticos: dormir con el aire acondicionado sin pasar frío.

Y en invierno, cuidado con subir demasiado

En calor ocurre lo contrario que en frío: cada grado más que pidas obliga al equipo a trabajar más tiempo. En invierno, una consigna de 20-21 °C suele bastar si la estancia no tiene corrientes ni fugas de calor. Subirla a 25 no calienta antes; solo hace que el equipo siga funcionando cuando ya estás cómodo.

Además, la bomba de calor rinde bien dentro de ciertos límites y conviene entender para qué sirve y para qué no. Lo contamos en calentar la casa con el aire acondicionado.

Qué hacer ahora

Esta semana haz una prueba sencilla: pon 25 °C, ventilador en automático y lamas hacia el techo, y déjalo funcionando sin tocar nada durante una hora. Si la estancia tarda mucho en llegar a esa temperatura, o nunca llega y el equipo no para, no bajes más la consigna: puede que el equipo sea pequeño para la estancia, que los filtros estén sucios o que esté mal colocado.

En ese caso, escríbenos por la página de contacto con el modelo del equipo y la estancia en la que está, y te decimos qué miraríamos. Si es un problema de potencia, la calculadora de frigorías te da una primera idea.

¿Tu caso no encaja con lo que has leído? Cuéntanoslo y te decimos qué haríamos.

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